Grupo Radar

Por Alain Mizrahi

En nuestra última encuesta de intención de voto previa a las elecciones del domingo, difundida el jueves 24 en VTV Noticias, proyectamos un 43.6% para el Frente Amplio, un 24.5% para el Partido Nacional, 15.8% para el Partido Colorado y 9.5% para Cabildo Abierto. Los resultados finales publicados por la Corte Electoral muestran que el FA obtuvo más de 4 puntos menos que lo que habíamos medido, y el PC 3.5 puntos. En cambio el PN obtuvo 4 puntos más y CA 1 punto.

En primer lugar queremos pedir disculpas a los ciudadanos que creyeron en nuestros datos y hasta quizás los tomaron en cuenta para tomar su decisión de voto. Nos equivocamos, asumimos el error, y seguramente nos lleve unos días más de trabajo comprender cuáles fueron los motivos del mismo para no volver a cometerlo. En eso venimos trabajando desde ayer de mañana. También vayan nuestras disculpas a los periodistas que confiaron en nuestros datos, así como a los dirigentes políticos que los usaron para tomar decisiones estratégicas. Las mediciones de intención de voto nunca son certezas. Son herramientas siempre perfectibles, diseñadas y gestionadas por humanos, personas que nos podemos equivocar pero estamos comprometidos con nuestra profesión de aportar información valiosa sobre el estado de la opinión pública dentro de las limitaciones de los instrumentos que usamos.

Grupo RADAR siempre procuró estar a la vanguardia en Uruguay tanto en metodologías de investigación como en técnicas de recolección de datos. En 1998 innovamos generalizando las encuestas telefónicas y durante varios años recibimos todo tipo de críticas a esa metodología a pesar de haber demostrado, tanto en las internas como en la primera y la segunda vuelta de 1999, que eran una metodología perfectamente válida (ver nota de prensa aquí: http://www.gruporadar.com.uy/01/semanario-cronicas-03121999/). Hoy nadie duda de la eficacia de las encuestas telefónicas. También innovamos en 1998, al trabajar sobre muestras semi-permanentes de tipo “panel”, aplicando instrumentos de la demografía al análisis de las “migraciones” de votantes a lo largo de una campaña.

En la misma línea, en 2014 comenzamos a incursionar en las encuestas online experimentando con diferentes técnicas, y finalmente nos decidimos por la contratación de anuncios publicitarios en Facebook e Instagram invitando a los usuarios a responder una encuesta haciendo clic en un link. Los anuncios van dirigidos a determinados segmentos de población, con cuotas por sexo, rangos de edad y una compleja estratificación por zona geográfica y tamaño de localidad. Obtuvimos excelentes resultados tanto en la primera como en la segunda vuelta de las elecciones nacionales, así como en varios departamentos del Interior en mayo de 2015 – entre ellos Montevideo, Canelones y Maldonado.

En los años siguientes fuimos aplicando con éxito esta misma metodología a nuestras investigaciones de mercado para empresas y organismos internacionales, que constituyen el 90% de nuestra actividad.

En 2019 volvimos a aplicar exactamente la misma metodología y nos fue muy bien en las elecciones internas: detectamos tempranamente el crecimiento de Ernesto Talvi, el de Juan Sartori, el de Oscar Andrade y el de Cabildo Abierto. Y luego de las elecciones internas detectamos también rápidamente la “remontada” del Frente Amplio hasta alcanzar un 39% a finales de setiembre, así como el fuerte crecimiento del Partido Colorado luego de las elecciones internas y su posterior declive. Finalmente pudimos pronosticar hace más de dos meses que era muy difícil que la reforma constitucional fuera aprobada.

Pero nuevas soluciones generan siempre nuevos problemas. La muestra se nos fue sesgando fuertemente hacia el Frente Amplio sin que nos diéramos cuenta. Las formas que habíamos encontrado de usar a nuestro favor los algoritmos de Facebook e Instagram dejaron de ser válidas, y en las mediciones que realizamos a lo largo del mes de octubre el Frente Amplio nos mostró un crecimiento de 4 puntos que no fue tal, mientras que no detectamos que Luis Lacalle Pou había “recuperado” una mayor porción de los simpatizantes del Partido Nacional de antes de las internas que lo que indicaba nuestra encuesta.

Todas las encuestas de intención de voto, sean con la metodología que sean, tienen algún tipo de sesgo, aun las presenciales y las telefónicas: quienes están en su casa cuando pasa el encuestador no tienen el mismo perfil que quienes no están, y quienes atienden un número de teléfono desconocido tampoco tienen el mismo perfil que quienes no lo atienden. Esos sesgos son conocidos y se corrigen con coeficientes de ponderación. En nuestro caso, el sesgo de las muestras online hacia el Frente Amplio siempre existió, no era algo nuevo, y lo teníamos controlado desde nuestras encuestas de 2014. De hecho, en 2014 nuestra última encuesta previa a las elecciones de octubre fue la que le atribuía la mayor intención de voto a Tabaré Vázquez, y aun así estuvimos dos puntos por debajo de su votación real.

Lo diferente en 2019 y en relación a todas nuestras experiencias anteriores fue que hicimos cinco mediciones en las últimas cinco semanas (aunque no fueron todas publicadas). El algoritmo de Facebook fue buscando personas con perfiles cada vez más parecidos a los que responden habitualmente nuestras encuestas, y así fue creciendo, en cada medición, el sesgo hacia el Frente Amplio en perjuicio del Partido Nacional. No teníamos experiencia en hacer tantas mediciones consecutivas en tan poco tiempo y pagamos el costo de no imaginar que el sesgo iba a ir in crescendo. Cuando nos dimos cuenta era demasiado tarde.

En todo el mundo las encuestas van migrando hacia técnicas de relevamiento online, y eso también está pasando en Uruguay. Y de la misma forma que todas las consultoras aprendimos a hacer encuestas telefónicas y hoy nadie las cuestiona, en poco tiempo se va a terminar imponiendo internet como medio para relevar la intención de voto de los ciudadanos y ya nadie lo va a cuestionar. Pero quienes apostamos primero a la innovación también pagamos el costo de los errores. Y cuando está en juego la publicación de la intención de voto, la exposición mediática es altísima y los errores se pagan más caro.

Aprovecho esta oportunidad para reafirmar que Grupo Radar es una empresa independiente y que hemos trabajado a lo largo de esta campaña para sectores de cinco partidos, tanto con encuestas como con grupos de discusión, monitoreo de redes sociales y varias herramientas de analítica de datos

Desde ya mi equipo y yo nos comprometemos a seguir trabajando para mejorar la precisión de nuestras encuestas y brindar información de calidad, siempre en la línea de la innovación.

(*) La frase es de Darwin Desbocatti

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